La cirugía para extirpar el colon y el recto se denomina proctocolectomía. Es el procedimiento quirúrgico estándar para los pacientes con colitis ulcerosa en los que ha fracasado el tratamiento médico o se han producido complicaciones graves que ponen en peligro la vida.

La proctocolectomía va seguida de:

Anastomosis anal de la bolsa ileal (proctocolectomía restauradora)

Este procedimiento preserva parte del ano, lo que permite al paciente tener movimientos intestinales normales. El cirujano extirpa la parte enferma del colon y el interior del recto, dejando los músculos externos del ano. A continuación, el cirujano crea una bolsa a partir del extremo del íleon y la une al interior del ano. Los residuos se almacenan en la bolsa y se expulsan por el ano de la forma habitual. Las deposiciones pueden ser más frecuentes y acuosas que antes de la intervención y la inflamación de la bolsa interna es una posible complicación. Esto se conoce como pouchitis. Sin embargo, los pacientes que se someten a una anastomosis ileoanal no tienen que llevar una bolsa de ileostomía externa permanente.

Ileostomía

Durante este procedimiento quirúrgico, el cirujano crea una pequeña abertura en el abdomen, llamada estoma, a la que une el extremo del intestino delgado, llamado íleon. Los desechos viajarán a través del intestino delgado y saldrán del cuerpo a través del estoma, que tiene el tamaño aproximado de una moneda de 25 centavos y suele estar situado en la parte inferior derecha del abdomen, cerca de la línea del cinturón. Se lleva una bolsa sobre la abertura para recoger los residuos, y el paciente la vacía cuando lo necesita.

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